[VIDEO-ARCHIVO] Cajamarca: 03.julio.2012 – Abuso Policial y del Ejercito en Conflicto Minero Conga

Fecha: 03.julio.2012
Lugar: Celendín, Cajamarca, Perú
Motivo: Represión en el conflicto minero Conga

Los detenidos fueron llevados de Celendín a Cajamarca en helicópteros, permanecieron en Cajamarca y luego fueron llevados a Chiclayo, donde fueron recluidos en el Penal de Picsi, los detenidos fueron golpeados a manos de la policía y el ejército. Fueron liberados luego de 15 días.

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[Documento Completo] Peru: Documento emitido por la CIDH, Medida Cautelar Caso Conga

Cajamarca – Celendín: La Dama de la laguna Azul

Máxima Acuña y su familia viven hace 24 años en las inmediaciones de la Laguna Azul, una de las lagunas que Minas Conga convertirá en vertederos. La minera ha intentado desalojarla pero ella se resiste a dejar su tierra. Un colectivo de la sociedad civil la ha nombrado Mujer del Año 2012.

Texto: Óscar Miranda.
Fotografía: Miguel Mejía – Alexander Luna


Las madrugadas en Tragadero Grande son implacables con los forasteros. Insomne, salgo de la casa de doña Máxima Acuña (42) y me sumerjo en una espesa neblina. Son las tres de la mañana y casi no se ve nada. La cabaña está situada sobre los 4.600 metros de altitud, a tres horas en combi de Cajamarca. La familia de doña Máxima duerme. Hay total silencio. Al otro lado de la carretera, la Laguna Azul se intuye helada, distante. A nuestra izquierda, en la punta del cerro Tragadero, duermen en carpas los ronderos bautizados como los Guardianes de las Lagunas. Al pie de ese cerro, dentro de un ómnibus, ronca media docena de policías de la Dinoes contratados por Yanacocha como sus vigilantes particulares. Curioso vecindario el que constituimos esta noche. Policías, ronderos, campesinos… periodistas. Por lo demás, a varios kilómetros a la redonda, en las inmediaciones de la laguna no hay nadie más. Excepto los zorros.

Aparecen dos horas después, a las cinco de la mañana. Son tres, uno grande y dos chicos. ‘Pastora’ los ha descubierto y trata de ahuyentarlos a ladridos, despertando a todos. Don Jaime abre la puerta y le grita a su perra: “¡chápalos! ¡chápalos!”. Por un segundo pienso que son los policías de la Dinoes que vienen por nosotros. Los habíamos encontrado la tarde anterior, cuando recién habíamos llegado y le estábamos haciendo fotos a doña Máxima con el fondo de la Laguna Azul. Llegaron en una camioneta, nos pidieron nuestros documentos y nos dijeron que no podíamos fotografiar a la laguna. “Es propiedad privada”, dijo el que iba al volante. El copiloto, vestido con uniforme de reglamento, llevaba una pistola en el cinto. Nos dijeron que debíamos irnos. Por supuesto, nos negamos. Decidimos quedarnos a pasar la noche en casa de los Chaupe-Acuña. Durante el resto de la tarde, la camioneta se estacionaba de tanto en tanto en la carretera y desde allí dirigía sus faros hacia la cabaña, quizás tratando de intimidarnos. Así, una y otra vez, hasta que nos fuimos a dormir.

Por eso, en este momento tonto, entre dormido y despierto, temo que los Dinoes están viniendo a sacarnos. Pero no, son los zorros. ‘Pastora’ los termina de echar.

Ya va a salir el sol. Los animales del corral están agitados. La neblina se está yendo.

Golpes al caer la tarde

El incidente con los policías en la carretera no fue grato para doña Máxima.

La habíamos encontrado media hora antes en su cabaña, cosiendo un vestidito blanco en su máquina de coser. Don Jaime escarmenaba la lana de sus ovejas para, luego, convertirla en hilo. Doña Máxima estaba de buen humor. Para las fotos, se subió a su yegua entre risas, quejándose de que estaba toda despeinada, mientras su marido la fastidiaba con que así andaba siempre. Todavía no creía que habíamos llegado hasta allí para entrevistarla, debido a que un colectivo de ciudadanos de Lima –el colectivo Nadie nos paga– la había nombrado Mujer del Año 2012.

Pero cuando, en la carretera, los Dinoes quisieron echarnos, algo se revolvió en el interior de doña Máxima. Vinieron a su cabeza las imágenes de agosto del año pasado, cuando la minera mandó desalojarlos. Así que mientras los policías nos pedían a Miguel y a mí que nos fuéramos, doña Máxima alzaba la voz, reclamando justicia, acusando… llorando… recordando.

Recordando el 9 de agosto del 2011, cuando decenas de efectivos de la Dinoes llegaron a las 6 de la mañana a su casa, los sacaron de las camas a gritos y sin pedirles permiso les quitaron su ropa, sus alimentos, sus escasos utensilios domésticos, y desarmaron su choza y la quemaron. “Esto es de la mina”, era lo único que repetían ante sus reclamos.

Recordando el 10 de agosto, cuando los policías volvieron al caer la tarde, muchos más, al menos medio centenar, trasladados por dos buses y varias camionetas, acompañados de una retroexcavadora a la que un ingeniero guiaba dentro de la propiedad de los Chaupe-Acuña: “Acá vas a hacer cinco plataformas, acá una, acá la otra”, decía, provocando que Igilda, la hija de 18 años de doña Máxima, se arrodillara frente a la máquina para impedirle avanzar.

Recordar las escenas siguientes hacen llorar a doña Máxima. Igilda, arrastrada hacia la carretera por varios policías que le aplican puñetazos y patadas. Doña Máxima, corriendo a socorrer a su hija y siendo atrapada por cuatro efectivos que la golpean con sus varas en los brazos y la espalda. Don Jaime, agarrando dos piedras y gritando que suelten a su mujer y a su hija, y que recibe en respuesta disparos de los Dinoes, que no le impactan pero que lo tumban de la impresión, haciendo pensar a los suyos lo peor. Y Carlos Enrique, el hijo menor, impotente ante el cuadro que tiene frente a sí, corriendo sin rumbo y gritando a quien pudiera oírle que a su papá y a su mamá los están matando.

De nada valió que los esposos dijeran que ellos eran dueños de esa tierra. Esa tarde los policías nunca escucharon.

Solo cuando don Jaime logró comunicarse con su hermano en Lima y este avisó a los medios, los policías se retiraron. “Ya, ya, deja de llorar”, le dijo uno de ellos a doña Máxima, antes de largarse.

Donde los guardianes

Después del incidente con los policías, nos fuimos al cerro Tragadero a conocer a los Guardianes de las Lagunas. Están allí desde inicios de octubre, cuando se reiniciaron las protestas contra el proyecto Conga. El 24 de noviembre, cientos de ellos, llegados de Celendín y Bambamarca, celebraron en este lugar el aniversario del inicio de su lucha. Ese día los Dinoes los rodearon y estuvo a punto de desatarse un nuevo episodio de violencia. La tensión entre los ronderos y los policías, separados por apenas cien metros, es cosa de todos los días.

En la noche le compramos a doña Máxima una de sus gallinas y le pedimos que la cocine. Mientras preparaba el caldo, me contó el origen de la controversia con la minera. Ella y su esposo viven en la zona de Tragadero Grande (distrito de Sorochuco, provincia de Celendín, Cajamarca) hace 24 años. En 1994 le compraron el terreno, de 30 hectáreas, a uno de los tíos de don Jaime. Yanacocha dice que adquirió la propiedad en 1997 a la comunidad campesina de Sorochuco. En teoría, habría habido una doble venta. El año pasado, la minera denunció a los esposos por usurpación agravada y hace poco, el 30 de octubre, un juzgado de Celendín le dio la razón y condenó a la familia a tres años de prisión suspendida y al pago de 200 soles de reparación civil. Sus abogados dicen que han desconocido el certificado de posesión de los Chaupe-Acuña y por esa razón han apelado.

El caldo resulta ideal para resistir la noche que se viene. Han bajado los ronderos del cerro a compartir la cena; uno de ellos saca una bolsa de coca; don Jaime ofrece una botella de cañazo que empieza a circular. La camioneta de los Dinoes se ha detenido en la carretera y desde allí nos ilumina, por enésima vez. Doña Máxima los mira con rencor. “Que vengan otra vez, no les tengo miedo”, dice. “Estoy dispuesta a morir por mi tierra”. Ese es el espíritu por el que un grupo de gente en Lima la nombró Mujer del Año. Ese el valor. Esa la rebeldía.


CAJAMARCA – CONFLICTO SOCIAL PROYECTO MINERO CONGA: EJERCITO SE RETIRA DE BAMBAMARCA

Después de 5 meses de defender el entreguismo humalista

EJERCITO SE RETIRA DE BAMBAMARCA, DEJAN CINCO MUERTOS QUE LUCHARON POR LAS LAGUNAS DE CONGA

Bambamarca (Elqui Herrera) La mañana de hoy viernes 21 de diciembre 2012, seguramente pensando que el mundo se acaba, las tropas del ejército peruano que estaban acantonados en las instalaciones del ex Centro Penitenciario (penal de Coremarcas) de la ciudad de Bambamarca en la provincia de Hualgayoc región Cajamarca optaron por retirase de la provincia de Hualgayoc, según dicen por una orden castrense de la ciudad de Lima, informó una fuente muy confiable.

Las tropas del ejército llegaron a la ciudad de Bambamarca a raíz del estado de emergencia que decreto el gobierno del presidente de la república Ollanta Humala y su ex- ministro Oscar Valdez para reprimir a la población que venía protestando contra el proyecto minero conga.

Jamás olvidarán las tropas del ejército lo que pasó los días 3 y 4 de julio del año en curso en las provincias de Hualgayoc y Celendín, pueblos valientes que se enfrentaron a las tropas militares dejando saldo de cinco muertos, esto será una recuerdo triste para esta parte de la región Cajamarca que han demostrado que la unidad de los pueblos es la voz de Dios.

” la población de Bambamarca el día 4 de julio del 2012 se enfrentó a las tropas del ejército nueve horas de resistencia, nunca antes visto en la historia de la región Cajamarca y el Perú, con valentía defendieron sus lagunas de conga y los abusos del gobierno de Ollanta”.

El ejército en Bambamarca estuvo acantonado casi cinco meses, el pueblo aplaude su retirada, jamás les dieron la bienvenida, siempre el pueblo repudiaba su presencia, los sentimientos son solo malos recuerdos porque asesinaron a quema ropa a nuestros paisanos, sin compasión a cinco hermanos ronderos que clamaban que no destruyan las lagunas de conga por parte de la transnacional Newmont-Yanacocha.

Mientras tanto las rondas campesinas siguen cuidando sus lagunas desde el 8 de octubre del 2012 en forma rotativa, la lucha sigue advierten los dirigentes de sociedad civil de la provincia de Hualgayoc la región Cajamarca, seguro que el gobierno nacional en complicidad tratará de imponer el proyecto minero de conga, pero ahora les encontrará más unidos y preparados que nunca, sostienen.

Finalmente se desconoce a donde van a parar las tropas del ejército, solamente se informó que muchos de los soldados pasaran al lado de su familia la navidad y año nuevo y otros serán enviados para cuidar las fronteras y el Vrae.

 

Fray Isaac Shahuano y Jorge Chavez Ortiz recibieron premios de la CNDH por su labor durante el conflicto de Conga.

Escribe: Nicolás Bello
Foto: Carlos García Lazo

“Este año ha sido un año de decepciones, en comparación al año anterior, que tuvimos mucha esperanza”. Con estas palabras, Rocío Silva Santisteban abrió la XXII premiación anual de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH). La cita fue en el salón de los espejos de la Municipalidad de Lima.

Las palabras iniciales de Silva Santisteban fueron duras. Afirmó que solo este año hubo 23 muertos en conflictos sociales – 19 de ellos durante el gabinete de Oscar Valdés – “todos fallecidos por optar por la protesta ante situaciones que consideraban injustas”, afirmó la secretaria ejecutiva de la CNDH.

Tras esta introducción resaltó la labor de personas que, ante la adversidad, no dudaron en tomar acciones. Ellos fueron los premiados de este año.

El premio principal de la noche fue entregado al sacerdote franciscano Isaac Shahuano, quien a partir del 31 de mayo, y ante la fuerte represión de la policía, abrió las puertas de la Iglesia de San Francisco, en Cajamarca, a miles de ronderos y manifestantes. Desde entonces, la iglesia se convirtió en el centro neurálgico de las protestas contra el proyecto Conga.

“El pueblo de Cajamarca es muy sensible a la ayuda solidaria a las personas humanas que la necesitan en momentos álgidos como el que vivimos. Muchas personas venían del campo a hacer esta resistencia pacífica. Al verlos desamparados y en riesgo de ser atropellados por las fuerzas del orden, les dimos un refugio seguro”, relató el sacerdote con la humildad que lo caracteriza.

El premio de Periodismo y Derechos Humanos lo recibió Jorge Chavez Ortiz, quien con apenas 22 años retrató, relató y cubrió aspectos del conflicto de Conga que otros medios pasaron por alto. Sus publicaciones en el blog “Mi Mina Corrupta”, sus colaboraciones en el blog “Celendín Libre” y la cobertura radial que realizó durante las protestas le valieron una detención el mismo 28 de julio, mientras en Lima el presidente Humala pronunciaba su discurso presidencial.

“Hay historias donde lo más peligroso no es informarlas, sino dejar de contarlas”, fueron las palabras de Chavez en conversación con Número Zero. Según él, la falta de información sobre las movilizaciones lo impulsaron a salir a las calles a hacer lo que mejor sabía hacer. “Nunca creí que la labor que estaba haciendo estaba relacionada a los derechos humanos hasta que me lo dijeron, a veces sencillamente lo hacemos de corazón, sin saber la magnitud del trabajo que estamos haciendo”, afirmó.

Marco Antonio Falla, padre de Gerson, quien fuera torturado y golpeado hasta la muerte por personal de la comisaría de San Borja en abril de 2011 – y fundador de la Asociación Unidos por la Justicia – también estuvo presente. Su tenacidad en la búsqueda de la verdad sobre lo que ocurrió con su hijo le valieron una mención especial en los premios. “Esta noche nos reúne el afán de justicia, que no es más que darle a cada uno lo que le corresponde”, expresó al recibir el galardón.

Además, se realizó un homenaje a Pilar Coll, primera secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; y a Francisco Soberón, fundador de APRODEH, quien no estuvo presente, por su trayectoria como activista. Su hija y de su esposa recibieron el galardón.

Entre los presentes se encontraban también Patricia Bazán, esposa del Mayor Bazán; Elizabeth Gonzales, esposa del mayor de la FAP Jorge Olivera Santa Cruz; Gisella Ortiz, hermana de Luis Enrique Ortiz Perea y activista del caso La Cantuta.

 

DEFENSORES CAJAMARQUINOS DE DERECHOS HUMANOS OBTIENEN RECONOCIMIENTOS

Foto: Paola Ugaz / Independiente

Lima, Perú (Spacio Libre).- Como es su costumbre anual, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) efectuó su reconocimiento a las personas que dejan un legado importante en favor de los derechos humanos este 2012.

Otorgándosele el Premio Nacional de Derechos Humanos, el sacerdote franciscano Isaac Shahuana fue reconocido por su labor en servicio de la causa ecologista en Cajamarca. Su parroquia fue sede de las acciones solidarias para con los heridos y familiares de fallecidos en el conflicto que surgió a raíz de la oposición local al proyecto minero Conga.

Otra distinción se otorgó al estudiante y periodista ambiental Jorge Chávez, quien mediante sus blogs “Mi Mina Corrupta” y “Celendín Libre” difundió periódicamente información sobre el conflicto rodeando Conga. El 28 de julio, durante la toma de mando de Ollanta Humala, Chávez fue detenido en la comisaría de Celendín mientras grababa en video a policías que apagaban televisores en la Plaza de Armas cuando los ciudadanos de tal localidad veían el mensaje presidencial, y liberado gracias a la presión en las redes sociales.

Asimismo se reconoció de manera especial a Marco Antonio Falla, padre de Gerson, el joven que falleció en abril del año pasado por el efecto de una golpiza a manos de agentes policiales en la comisaría de San Borja. Falla ha realizado una ardua labor con familiares de otras víctimas de situaciones similares.

Un homenaje fue celebrado también en memoria de Pilar Coll, activista, misionera y abogada española que se comprometió por los derechos humanos y la búsqueda de justicia para miles de detenidos y desaparecidos durante el conflicto armado interno en Perú, así como para Francisco Soberón, fundador de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH). Todo transcurrió en el Salón de los Espejos del Palacio Municipal de Lima.

Por: Jaime Canicoba / @Canicoba307

PRESIDENCIA DEL CONCEJO DE MINISTROS: PRIMER INFORME SOBRE CONFLICTOS SOCIALES: ‘WILLAQNIKI’ – Perú

Celendín 8 meses con su coliseo ocupado por militares, los abusos y el repudio. Entrevista a Jorge Chávez

Escribe: Juan Soria
Un camino que conduzca a la justicia parece ser, en Perú, una silueta sinuosa que no tiene salida; en donde cada Gobierno cambia los paraderos (informales), los atajos, las multas, las licencias, los indultos. Y seguimos atrapados en las mismas cumbres borrascosas que dieron origen al Estado Peruano. Hasta hoy.

Que la pacífica población de Celendín (Cajamarca) esté 8 meses militarizada -usando su coliseo de cuartel-. Que en ese ínterin hayan sufrido la frustración de ver a muchas de sus niñas y adolescentes caer en las garras viriles de milicos necesitados. Que tengan a sus campesinos sacrificando sus vidas por defender lo que les pertenece y les permite su sustento. Sentir y ver todo esto convierte a NADA a la “Marca Perú”, al equipo de vóley, al equipo de surf, al ajedrez, a Diego Flores,… porque primero es el uno y después el dos, porque primero es el respeto y la igualdad de todos ante la justicia, porque no puedo festejar el primer puesto de un hijo mío teniendo a su hermano muriendo y muriendo una y otra vez. Porque la colonizaciónde Perú acabó hace casi 2 siglos y así lo proclama nuestra Constitución. Pero, claro (me olvidaba), el papel lo aguanta todo. Exijamos respeto a nuestros hermanos, no es mucho pedir. Tú.

No se pierdan en este vídeo la entrevista al corajudo Jorge Chávez, periodista Shilico que nos cuenta las penurias de los 8 meses militarizado, el abuso de las menores de edad y cómo se va agravando la situación en las lagunas defendidas por los cajamarquinos.

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